Me anido en el silencio

porque no encuentro otro verbo inaudible,

inefable,

inmortal,

para decirte que te amo.

Que me retiro en mí misma

para cultivar Amor hacia la Totalidad;

y que esa Totalidad es donde tú vives,

el Único Sabor donde siempre has morado:

inseparable de mí,

interconectado con Todo.