La virtud es enseñada por todas las religiones como una causa para la felicidad. La bondad del hombre es apreciada por toda la humanidad más allá de los dogmas y las creencias. Cuando creamos el hábito de ser amables, generosos, compasivos, pacientes, no sólo experimentamos paz mental y alegría, sino que también beneficiamos a todos los que pasan por nuestro Camino.

¿Cómo crear la virtud de manera práctica con nuestras tres puertas en nuestra vida diaria?
He aquí algunos consejos prácticos.


1- PROTEGE LAS VIDAS DE OTROS: SALVA A LAS PEQUEÑAS CRIATURAS EN PELIGRO DE AHOGARSE EN EL LAVABO, EN PELIGRO DE SER APLASTADAS POR COCHES EN LA CALLE O DE SER COMIDAS POR ANIMALES MÁS GRANDES.

Sí:,cada vida cuenta: incluso la de los pequeños insectos que solemos descuidar, y cada uno de ellos tiene el mismo deseo de estar libre del sufrimiento y de sus causas como nosotros. ¿Cuántas veces hemos estado en peligro y hemos encontrado consuelo en la protección de los demás? Reconocer este hecho nos alentará a hacer lo mismo, motivados por el deseo de devolver esa amabilidad que hemos recibido ... que es en realidad inconmensurable.

2- MANTÉN TUS MANOS COMPLETAMENTE ABIERTAS: OFRECE ALGO A ALGUIEN JUSTO CUANDO LO NECESITA.

Ejercitar la generosidad dando exactamente lo que otro ser necesita en ese preciso momento es una práctica muy poderosa y meritoria. Recuerda cuántas veces has estado en necesidad de comida o bebida y alguien te lo ofreció gentilmente, o necesitaste un libro en particular y lo recibiste como un regalo, cuántas veces otros te recibieron cuando estabas sin hogar o cuando viajabas en una tierra extranjera ; recuerda todo lo que has recibido desde el generoso corazón de los demás. Permite que ese sentimiento de gratitud y de corazón abierto te guíe hacia el compromiso de dar lo mejor de ti que pueda ayudar a otros en necesidad también.

3- NO SACRIFIQUES TU ÉTICA POR UN POCO DE COSQUILLAS: SÉ LEAL CON TU PAREJA SI TIENES UNA Y EVITA SEDUCIR A LAS PAREJAS DE OTROS.

Todos tenemos cierta experiencia del sufrimiento que surge debido a la infidelidad en las relaciones, no hay necesidad de discursos filosóficos para apoyar esta verdad.
Mantener nuestra energía sexual limpia preservándola para nuestras relaciones íntimas nos da un profundo sentido de integridad ... ¡y nos permite ir a dormir con una consciencia tranquila también!
Además, como nosotros mismos no obtenemos placer alguno al ser engañados o al sentir que otros interfieren en nuestras relaciones, el mismo caso es para el resto de los humanos. Utilizar nuestra energía sexual de maneras manipuladoras para obtener lo que queremos (aunque sea sólo una mirada deseosa de otra persona) es una actitud infantil del ego buscando poder. Nos hace parecer poco dignos de confianza y, a veces, bastante ridículos, incomodando a otros y despertándoles inseguridad en nuestra presencia. Hay maneras mucho más efectivas de ganar poder genuino y alcanzar la felicidad, como dedicar energía a desarrollar nuestra sabiduría y compasión.

4- HAZ TU BOCA CLARA COMO RÍO PRISTINO: DÍ LA VERDAD EN TODOS MOMENTO.

Incluso en pequeñas maneras como exagerar eventos para hacer nuestras historias más divertidas, mentir es sólo un hábito perjudicial que fortalece las conexiones neuronales en nuestro cerebro reforzandola tendencia de tener que torcer la verdad con el fin de obtener satisfacción o comodidad. Practica tanto pronunciar palabras de verdad hasta convertirte en un ser humano absolutamente honesto que inspira confianza en los demás en todo momento y que nunca tiene que pasar por la situación estresante de ocultar por miedo a ser "atrapado".

5- CONVIÉRTETE EN UN PROMOTOR DE LA  BONDAD HUMANA: PROCLAMA LAS BUENAS CALIDADES DE LOS DEMÁS.

Especialmente cuando te encuentras con la discordia, trata de mencionar la bondad de los demás, incluso cuando la gente está viendo sólo las faltas en otra persona. Llena tu discurso con elogios genuinos y retroalimentaciones alentadoras que alimentan la alegría mental de otros. No tienes que ser falso e ir por ahí deciendo palabras agradables solamente para parecer amoroso ante la mirada de otros: sé natural y señala las buenas cualidades de otros delante de ellos y a sus espaldas. Una persona que cultiva este hábito inspira, nuevamente, confianza y seguridad en las mentes de los demás, rara vez se involucra en discordias innecesarias con los vecinos y parientes y es mucho más propensa a ser feliz y estar tranquila, que quien está acostumbrado a menospreciar a otros en su mente y luego criticarlos con el orgullo subyacente de considerarse mejor (hábito que hace al humor gruñón y nos aleja a de otros).

6- HAZ DE TUS PALABRAS UN LOTO COMPLETAMENTE ABIERTO: DIRÍGETE A OTROS DE UNA MANERA AMABLE.

Incluso si otros hablan con dureza a uno mismo, siempre tenemos la opción de responder con la misma actitud perjudicial o, por el contrario, deseándoles bien con nuestro discurso. Esto no significa que debamos transformarnos en un hada del bosque hablando de una manera melodiosa, encantadora: no hay necesidad de ser escandaloso. Sólo significa: asegúrate de que tus palabras vienen de un lugar de bondad y que no tienen la intención de dañar a la otra persona de ninguna manera. Ser suave nos da, así como el beneficio de que otros nos traten del mismo modo de vuelta, el beneficio secundario de parecer atractivo para ellos (aunque esto no debe ser nuestra motivación, por supuesto). Pero, ¿quién en el mundo nos parece bello mientras grita o habla palabras ofensivas? Ni siquiera la persona más atractiva convencionalmente hablando.

7- HAZ QUE TUS PALABRAS SEAN PODEROSAS: ÚNETE SOLAMENTE EN CONVERSACIONES SOBRE COSAS SIGNIFICATIVAS.

A veces no nos damos cuenta de cuánto tiempo de nuestra preciosa existencia humana perdemos al participar en charlas sin sentido. ¡Y ni siquiera decir acerca de cuánto tiempo le hacemos derrochar al otro! Pensar antes de que estemos a punto de hablar e invertir nuestra inestimable energía inmaterial en hablar de cosas relevantes que nos traerán a nosotros mismos y a otros algún beneficio, hace que nuestro discurso sea mucho más poderoso y crea la causa para que otros nos escuchen cuando tenemos algo importante para decir. Menos bla, bla, bla, también hará que nuestra mente sea más estable y espaciosa, disponible para participar en actividades virtuosas.
Una vez más, uno no debe caer en el extremo de no comentar nada sobre el tiempo o no hacer chistes: es sólo que una práctica sencilla como el uso de nuestro discurso de una manera más significativa y constructiva nos beneficiará a nosotros y a los demás a nuestro alrededor y nos ahorrará el agotamiento por sin sentido y la añadidura a nuestra conceptualización absurda (¡como si no tuviéramos ya suficiente exceso de pensamiento discursivo inútil!).

8- HAZ DE TU MENTE UN BOSQUE PLACENTERO: REGOCÍJATE EN LA BUENA FORTUNA DE OTROS.

Cuando ves a alguien en la calle que ayuda a una persona sin hogar, siéntete feliz. Cuando un colega recibe la promoción que buscó, piensa "¡Qué maravilloso es!". Cuando te desplazas a través de las noticias de Facebook y otros comparten sus logros, en lugar de albergar resentimiento, ser celoso y sospechoso ... ¡alégrate! Cuando te sientas en silencio en casa, reflexiona acerca de cuántas personas están creando bondad en el mundo acogiendo refugiados en sus hogares, alimentando a los hambrientos, enseñando valores humanos a los niños, orando por el bienestar de los demás. Dondequiera que miramos internamente o usando nuestra vista física, podemos encontrar seres sintientes siendo amables, generosos, perdonadores, pacientes, calmados. El universo está impregnado de delirios, pero de bondad también, y todo lo bello y agradable que nosotros mismos y los demás disfrutamos es el resultado de esa benevolencia. Una mente que se dedica a la práctica del regocijo es una mente feliz, una mente que es capaz de encontrar alegría donde quiera que vaya y experta en multiplicar los frutos de su virtud ¡y de generar virtud a partir de la práctica de otros!.

9- PIENSA EN EL AMOR TANTAS VECES AL DÍA COMO PUEDAS: DESEA A OTROS EL BIEN.

A lo largo del día nos conectamos con y recordamos a muchos seres, incluso en nuestros sueños. Practicar el deseo de bien a todo ser con quien entramos en contacto hace que nuestra mente ase alce y permanezca serena, y nos permite sentirnos conectados con los demás. Lo contrario del amor es el odio, o la mente que se involucra en pensamientos maliciosos... la mente que refuerza nuestra ilusión de separación y aleja a los demás de nosotros, externamente e internamente. Si todo lo que queremos es ser felices, y esa felicidad proviene de nuestra mente liviana y bondadosa, podemos practicar el comienzo del día con esta intención: "Que todo ser que cruza mi Camino hoy a través de cualquiera de mis tres puertas, sea feliz". Y cuando te vas a dormir: "Que cualquier ser que encuentre en mis sueños experimente sólo la simplicidad de ser y alegría mental". Podemos ser creativos con nuestra práctica del amor e inventar nuestras propias intenciones: aparte de ser extremadamente beneficioso, ¡puede ser bastante divertido!

10- CONTEMPLA TU VIDA COMO TU PROPIO JARDÍN: REFLEXIONA REPETIDAMENTE SOBRE LA LEY DE CAUSA Y EFECTO.

Toma conciencia de cómo cada una de tus acciones de cuerpo, habla y mente motivadas por una buena intención, resultan en felicidad para tú mismo y los demás a largo plazo, y cómo resulta lo contrario con tus acciones motivadas por la codicia, la ira, el orgullo y todos los otros estados aflictivos de la mente. No hay existencia aleatoria. Todo lo que surge es debido a la fuerza de causas y condiciones, una red infinita de acciones creadas por nosotros mismos y por otros. Cuantas más buenas acciones decidamos realizar, más semillas de flores primaverales perfumadas estaremos plantando en el jardín de nuestras corrientes mentales. Y si no deseamos experimentar sufrimientos innecesarios (ya que ya tenemos suficiente con los inevitables sufrimientos de nuestra condición humana), debemos recordar nuestras acciones negativas y reflexionar sobre sus desventajas para evitar crear dolor para nosotros y otros en el futuro.

Y cuando tu día llegue a su fin, no olvides tomarte un tiempo para regocijarte en todas las buenas semillas que has plantado en tu mente. Ésto aumentará tu confianza en tí mismo, así como las virtudes creadas. Además, puedes dedicar toda la felicidad que has creado para que contribuyan al bienestar de todos los seres sintientes ... haz que tu mente sea vasta como un océano.

 

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS QUE ENCUENTRAS AL PONER EN PRÁCTICA ESTAS ACCIONES VIRTUOSAS COTIDIANAS?
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