¿Quién soy

cuando nadie me desea

cuando nadie me alaba

cuando nadie me besa

cuando nadie me critica

cuando nadie me valida

cuando nadie me toca

cuando nadie me mira

cuando nadie,

nadie,

a mi Alrededor?

¿Quién eres

cuando te cambian el nombre

o cuando nadie pronuncia

el nombre propio que crees

se anida

en algún rincón de tu forma

bajo las sábanas 

de tus sensaciones

de tu orgasmo

de tu dolor de cabeza

de tu cansancio existencial?

¿Quién eres

cuando te falta el maestro

cuando de lo que anhelas

te separa un mar?


Dime, navegante,

¿quién eres 

cuando a nadie le gustas

o le desagradas

en el medio del bosque

en la penumbra de la noche

cuando los elementos

se disuelven

al irte a dormir?

¿Quién eres en la petite mort?

¿estás debajo de ella

o acaso por encima?

no puedes encontrar 

quién observa el placer.


¿Quién eres 

viajante de los reinos

cuando mueres

y renaces

una y otra vez

quién eres en el bardo

quién eres en la tempestad

quién eres en la soledad?

donde nadie confirma

donde nadie refuerza

la existencia de tu identidad.



¿Quién soy

cuando habito el desborde

cuando la emoción 

me quiebra por dentro?

¿Quién soy

debajo del abismo?

no hay sujeto

no hay un ente

no hay un alma

que padezca

mi padecer.

No hay peligro

no hay a quien socorrer.

El alivio me inunda

implosión profunda

no soy la belleza

ni soy la fealdad

no soy mi nombre

mis curvas

ni mi edad

no soy mis ojos

mi sonrisa

mi ansiedad

no soy mi habilidad

de discriminar

no soy mi orgullo

mi paciencia

ni mi fe

no soy mi conciencia 

¡no me puedo encontrar!

¡Ay la dicha sublime

que del apego

me puede liberar!

Ay de mi diluvio

de lágrimas 

de felicidad  

cuando alcanzo un vislumbre

de la ausencia

del vacío

de mi identidad.